Publicado: 3 de Junio de 2020

" Más del 16% de los jóvenes no trabaja desde el inicio de la pandemia de COVID-19, revela un estudio de la Organización Internacional del Trabajo divulgado este miércoles, que asegura que la juventud se ve afectada de forma desproporcionada por los efectos económico-sociales de la emergencia sanitaria. 
El “Observatorio de la OIT: COVID-19 y el mundo del trabajo” señala también que  las horas laborales de los jóvenes que han conservado el empleo han disminuido un 23%.

También indica que el incremento rápido y sustancial del desempleo juvenil registrado a partir de febrero afecta más a las mujeres que a los hombres.

El informe advierte que la pandemia tiene un triple impacto en los jóvenes ya que, además de destruir sus trabajos, impacta su educación y formación y llena de obstáculos el camino de los que buscan entrar al mercado de trabajo o cambiar de empleo. Proteger a los jóvenes

La OIT detalla que en 2019 la tasa mundial de desempleo juvenil alcanzaba un 13,6% y era más alta que la de cualquier otro colectivo. En ese entonces, 267 millones de jóvenes en el mundo no trabajaban ni recibían educación o formación profesional.

Además, los jóvenes de entre 15 y 24 años que estaban empleados, desempeñaban trabajos mal remunerados, estaban en el sector informal o eran trabajadores migrantes.

El director general de la OIT aseveró que si no se toman medidas inmediatas y significativas para mejorar la situación de ese grupo de población, el legado del coronavirus afectará durante décadas a toda la sociedad. En este sentido, la Organización instó a implementar políticas concretas y a gran escala de protección y apoyo específico para los jóvenes tanto en las economías industrializadas como en las de renta media o baja.

El estudio de la OIT muestra que el desempleo entre las jóvenes se incrementó con gran velocidad desde febrero. La pandemia las golpea “más duro y rápido que a cualquier otro colectivo”, apuntó Ryder. El jefe de la Organización mencionó el temor de que haya “una generación perdida” que afronte una exclusión permanente de los mercados laborales y advirtió que “muchos jóvenes van a quedarse atrás” cuando el mundo se recupere de la pandemia."